Cuánto cuesta una web de empresa en 2026 y qué incluye (B2B)
Precios reales desde 495 €, qué encarece una web B2B (idiomas, catálogo, integraciones, área de clientes) y cómo saber si la inversión compensa.

Una web de empresa profesional en 2026 cuesta, en Somia Digital, desde 495 € para una landing page, 795 € para una web de hasta cuatro páginas y 1.295 € para una web corporativa de hasta siete páginas personalizadas (precios orientativos sin IVA). En el mundo B2B, sin embargo, la pregunta rara vez termina aquí: multidioma, catálogo técnico, integraciones con el CRM o un área de clientes hacen que cada proyecto sea distinto. A continuación desglosamos qué incluye cada nivel, qué encarece una web B2B y cómo saber si la inversión compensa.
¿Cuánto cuesta una web de empresa en 2026?
El precio de una web de empresa depende de tres cosas: el número de páginas e idiomas, el grado de personalización del diseño y las funcionalidades necesarias más allá de «presentar la empresa». Estos son los puntos de partida reales de nuestras tarifas:
- Landing page, desde 495 €: una sola página con toda la información clave, diseño coherente, formulario o llamada a la acción y SEO básico. Ideal para un producto, un servicio concreto o una campaña.
- Web de hasta 4 páginas, desde 795 €: inicio, servicios, quiénes somos y contacto, con diseño adaptado a tu imagen, autogestionable y con formación.
- Web corporativa, desde 1.295 €: hasta siete páginas personalizadas, diseño a medida de la marca, SEO estándar y autogestión con formación. Es el punto de partida habitual para una empresa B2B pequeña.
A partir de aquí, los proyectos B2B con varios idiomas, catálogo, integraciones o zonas privadas se presupuestan a medida. Como referencia de mercado, estos proyectos suelen moverse en una horquilla de unos cuantos miles de euros, según el alcance. Si quieres hacerte una idea general de precios, también tienes nuestra guía de precios de páginas web en Girona.
¿Por qué una web B2B es distinta de la web de un negocio local?
Porque en B2B la web no vende directamente: hace que te incluyan en la lista corta. Los ciclos de venta son largos, intervienen varias personas (dirección, compras, equipo técnico) y cada una busca algo distinto. La web debe responder a todas esas preguntas sin que tengan que llamarte.
- El director general quiere entender en treinta segundos qué hacéis y para quién.
- El responsable técnico busca especificaciones, certificaciones, fichas descargables y casos parecidos al suyo.
- Compras quiere saber plazos, capacidad, condiciones y quién es el contacto.
- El cliente internacional necesita todo eso en su idioma.
Una web B2B bien hecha es, por tanto, más una herramienta comercial que una tarjeta de visita. Y por eso lo que cuesta no es el diseño, sino la estructura y los contenidos que responden a esas preguntas.
¿Qué encarece un proyecto web B2B?
Estos son los factores que más hacen variar un presupuesto. No todos son necesarios: la clave es saber cuáles te hacen ganar clientes.
- Multidioma: cada idioma añade traducción profesional (no automática sin revisar), adaptación de los textos comerciales y configuración técnica para que Google muestre la versión correcta en cada país.
- Catálogo de productos o soluciones: fichas técnicas, filtros, archivos descargables y una estructura pensada para crecer. No es lo mismo un catálogo de 15 referencias que uno de 1.500.
- Integraciones: conectar los formularios con el CRM, sincronizar productos con el ERP, integrar herramientas de marketing o sistemas de cita previa.
- Área de clientes o de distribuidores: acceso privado a tarifas, documentación, pedidos o materiales de venta. Implica usuarios, permisos y más seguridad.
- SEO y GEO: investigación de palabras clave, arquitectura de contenidos y preparación para que los asistentes de IA puedan citarte. Es lo que hace que la web genere contactos y no solo visitas.
- Accesibilidad: desde junio de 2025, la normativa europea de accesibilidad obliga a muchas empresas que venden online a consumidores. Hacerlo bien desde el principio es mucho más barato que adaptarlo después.
- Contenido e imagen: redacción de textos, fotografía profesional de las instalaciones y el equipo, vídeo o tour virtual. A menudo es la partida que más diferencia una web mediocre de una buena.
- Migración de la web antigua: traspasar contenidos, mantener las URL que ya posicionan y configurar redirecciones para no perder tráfico.
¿Qué debería incluir siempre un presupuesto web?
Independientemente del precio, un presupuesto serio debería especificar claramente estos puntos:
- Número de páginas, idiomas y funcionalidades incluidas.
- Quién aporta los textos y las imágenes, y si hay redacción o fotografía incluidas.
- Diseño responsive, velocidad de carga optimizada y SEO técnico de base.
- Textos legales, gestión de cookies y adecuación al RGPD.
- Formación para editar el contenido sin depender de la agencia.
- Propiedad del dominio y de la web a nombre de la empresa.
- Calendario, rondas de revisión y qué ocurre si hay que ampliar el alcance.
¿Qué costes recurrentes hay que prever?
Una web no termina el día que se publica. Estos son los costes anuales habituales que conviene tener en cuenta desde el primer día:
- Dominio y alojamiento: habitualmente entre 100 y 200 € al año para una web corporativa.
- Mantenimiento: actualizaciones de seguridad, copias de seguridad y pequeños cambios. Puede hacerse internamente si la web es autogestionable o contratarse.
- Licencias: algunas funcionalidades dependen de herramientas de pago (formularios avanzados, CRM, buscadores internos).
- Posicionamiento continuo: el SEO y el GEO dan resultados cuando se trabajan de forma constante, no en un solo lanzamiento.
¿Cómo saber si la inversión en una web B2B compensa?
La forma más honesta de valorarlo es pensar en el valor de un cliente, no en el precio de la web. Un ejemplo sencillo: si una ingeniería de Girona factura de media 15.000 € por proyecto y la nueva web le aporta dos clientes más al año, la inversión se recupera con creces el primer año, aunque el proyecto haya costado varios miles de euros. En cambio, una web barata que no genera ningún contacto es cara a cualquier precio.
Para medirlo, la web debe tener objetivos claros desde el principio: formularios de contacto, descargas de catálogo, peticiones de presupuesto o clics a WhatsApp, todo conectado a la analítica.
Plantilla o diseño a medida: ¿qué te conviene?
Una plantilla bien elegida puede ser suficiente para una empresa que empieza o que necesita una presencia correcta rápidamente. El diseño a medida tiene sentido cuando la marca debe transmitir posicionamiento, cuando la estructura de contenidos es compleja o cuando la web debe competir con empresas más grandes. En la práctica, muchos de nuestros proyectos combinan ambas cosas: una base técnica sólida y probada, y un diseño y unos contenidos pensados para tu cliente.
Tres ejemplos de proyectos B2B habituales
- Taller industrial de la comarca: web corporativa de siete páginas, fotografía de las instalaciones y SEO local. Encaja en el plan de 1.295 € con algún extra de fotografía.
- Distribuidor con clientes en Francia y Alemania: tres idiomas, catálogo de 200 referencias con fichas descargables y formulario conectado al CRM. Presupuesto a medida.
- Empresa de servicios técnicos: web con páginas por servicio, casos de éxito, preguntas frecuentes y preparación para los buscadores de IA. Base corporativa ampliada con contenidos.
¿Cómo prepararte para recibir un presupuesto ajustado?
Cuanto más claro tengas el punto de partida, más preciso será el presupuesto y menos sorpresas habrá. Antes de pedirlo, vale la pena tener respuesta a estas preguntas:
- ¿Cuál es el objetivo principal de la web: captar contactos, apoyar al equipo comercial, vender a distribuidores o contratar personal?
- ¿A qué países y en qué idiomas tienes que llegar?
- ¿Qué herramientas usáis ya (CRM, ERP, correo) y con cuáles debería conectarse?
- ¿Tienes textos, fotografías y fichas técnicas aprovechables, o hay que crearlos?
- ¿Qué dos o tres webs de competidores o referentes te gustan, y por qué?
¿Quieres un presupuesto para la web de tu empresa?
Diseñamos y desarrollamos webs para empresas de Girona, la Costa Brava y Barcelona, con precios claros desde el principio y sin sorpresas. Puedes ver cómo trabajamos en el servicio de diseño web. Si quieres una propuesta adaptada a tu caso, cuéntanos qué necesitas o escríbenos por WhatsApp: te enviaremos un presupuesto cerrado y te orientaremos aunque decidas trabajar con otra agencia.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una web corporativa para una empresa B2B?
En Somia Digital, una web corporativa de hasta siete páginas personalizadas parte de 1.295 € sin IVA. Los proyectos con varios idiomas, catálogo o integraciones se presupuestan a medida.
¿Qué hace más cara una web B2B?
Principalmente el multidioma, los catálogos de producto, las integraciones con CRM o ERP, las áreas privadas de clientes, el contenido profesional y el trabajo de SEO, GEO y accesibilidad.
¿Cuánto cuesta mantener una web de empresa al año?
Dominio y alojamiento suelen costar entre 100 y 200 € al año; a eso se suman, según el caso, el mantenimiento técnico, las licencias de herramientas y el trabajo continuo de posicionamiento.
¿Los precios incluyen IVA?
No. Son precios orientativos sin IVA; cada proyecto se presupuesta a medida y de forma cerrada.
¿Cuánto se tarda en hacer una web B2B?
Una web corporativa suele estar lista en pocas semanas; los proyectos con varios idiomas, catálogo o integraciones requieren más tiempo de definición, contenidos y pruebas. El calendario se fija al inicio.
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