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Qué hace falta para crear una app y de qué depende el precio

Plataformas, diseño, privacidad y publicación en el App Store y Google Play: lo que hay que decidir para crear una app, con Pattio como ejemplo real.

Qué hace falta para crear una app y de qué depende el precio

Para crear una app hay que decidir cuatro cosas antes de programar: para qué plataformas será (iPhone, Android, tablet, ordenador o web), cómo debe ser el diseño, qué hará con los datos de quien la use y cómo se publicará en el App Store y en Google Play, que tienen normas propias y una revisión previa. El precio y el plazo dependen sobre todo de esas decisiones: cuántas funciones entran en la primera versión, si hace falta cuenta de usuario y servidor, cuántas plataformas e idiomas hay que cubrir y qué exige cada tienda. Para aterrizarlo, usaremos como ejemplo Pattio, una app para organizar notas, fotos, enlaces y listas que hemos hecho en Somia Digital y que ya está en el App Store.

¿Qué problema tiene que resolver la app?

Casi todos los proyectos de app empiezan igual: «tenemos una idea y no sabemos por dónde empezar». El primer paso no es elegir la tecnología, sino escribir en una frase qué resuelve la app y para quién. Si esa frase no está clara, las funciones se acumulan y el presupuesto se dispara.

La frase de Pattio es esta: un corcho infinito donde echas notas, fotos, enlaces y listas, los mueves con el dedo como si fueran papeles y los agrupas como quieras. Primero lo guardas; después, si quieres, lo ordenas. De ahí salen decisiones concretas: no hay que crear carpetas ni categorías antes de empezar, y todo tiene que entrar fácil, ya sea compartiendo desde cualquier otra app (Safari, Fotos…), arrastrando y soltando o pegando lo que hay en el portapapeles.

¿Qué plataformas: iPhone, Android, web o todas?

Es la decisión que más pesa en el coste. Las opciones habituales son tres:

  • Una sola plataforma (iOS o Android) para validar la idea con el público que más la va a usar.
  • iOS y Android a la vez, con una base de código multiplataforma o con dos apps nativas, según el rendimiento y las funciones del sistema que hagan falta.
  • App y web: hay cosas que funcionan mejor en el navegador, sobre todo cuando quien tiene que verlas no tiene la app instalada.

Para Pattio elegimos el ecosistema de Apple: iPhone, iPad y Mac con Apple Silicon, con una app nativa (no una web empaquetada) que en el Mac tiene barra de menús y atajos de teclado de verdad. Y le añadimos una pieza web: cuando compartes un tablero, quien recibe el enlace lo abre en el navegador, lo mira, vota en las encuestas y añade notas sin instalar ni pagar nada. Así, compartir no depende de que todo el mundo tenga la app.

¿Qué tiene que tener en cuenta el diseño de una app?

Una app no se usa como una web: se toca, se arrastra y se abre muchas veces al día. El diseño debe partir de una idea que se entienda sin instrucciones y respetar los gestos y las convenciones del sistema. En Pattio, esa idea es el corcho: tarjetas como papeles con chinchetas, que se giran con dos dedos y se abren en grande desde donde están. Hay una bienvenida animada que se puede saltar y volver a ver, y un modo oscuro con una paleta propia, cálida, en lugar de un simple gris.

La accesibilidad también es diseño. Las pautas WCAG 2.2 piden, en el nivel AA, un contraste mínimo de 4,5:1 para el texto normal (criterio 1.4.3). En Pattio, el contraste del modo claro y del oscuro se comprueba con tests automáticos, y el título de cada tablero, que va sobre una imagen de fondo, calcula el velo que necesita según la luminosidad de la imagen para no bajar nunca de ese mínimo. Si la app forma parte de un servicio para consumidores, como una tienda online, también hay que tener presente la Ley europea de accesibilidad.

Los idiomas también son una decisión de diseño, no un retoque final: cada idioma añade textos, capturas y una ficha de tienda. Pattio funciona en trece idiomas, y el catalán no es una traducción, sino una lengua de primera.

Privacidad y datos: ¿qué hay que decidir antes de programar?

La pregunta clave es si la app necesita cuenta de usuario. Una cuenta permite sincronizar entre dispositivos o compartir, pero trae servidor, datos personales, política de privacidad y obligaciones en las tiendas. El Reglamento general de protección de datos exige protección de datos desde el diseño y por defecto (artículo 25 del RGPD): hay que decidirlo antes de escribir código, no añadirlo al final.

Así lo resolvimos en Pattio:

  • La app funciona entera sin cuenta. Sin cuenta, todo se queda en el dispositivo y no hay nada en la nube.
  • La cuenta es opcional y sirve para sincronizar. Los tableros privados viajan y se guardan cifrados de extremo a extremo, con una clave que nunca sale de los dispositivos del usuario.
  • La excepción se dice claramente: un tablero compartido no puede ir cifrado, porque el navegador de quien lo recibe tiene que poder leerlo, y la app lo avisa antes.
  • Irse es fácil: cualquier persona puede descargar todos sus datos en un archivo, gratis y sin escribir a nadie, y borrar la cuenta borra los datos de la nube.
  • Sin anuncios, y la analítica de uso, seudónima, se puede desactivar en la configuración.

Las tiendas lo piden de forma explícita. Apple exige un enlace a la política de privacidad en la ficha y dentro de la app, el consentimiento del usuario antes de recoger datos y que cada permiso que pide la app (cámara, fotos, ubicación…) explique claramente para qué se usa; y, si la app permite crear una cuenta, también debe permitir borrarla desde dentro (directriz 5.1.1 de las App Review Guidelines). Google Play también exige que la cuenta se pueda borrar desde la app y, además, un enlace web para solicitarlo sin tener que volver a instalarla (requisitos de eliminación de cuentas). Y ambas tiendas obligan a declarar qué datos se recogen y para qué: las etiquetas de privacidad de Apple y la sección Seguridad de los datos de Google Play.

¿Qué piden el App Store y Google Play para publicar una app?

Publicar no es subir un archivo y listo. Hace falta una cuenta de desarrollador en cada tienda, una ficha (nombre, subtítulo, descripción, palabras clave y capturas para cada tamaño de pantalla e idioma) y superar una revisión. Algunos puntos que conviene prever:

  • El revisor tiene que poder probarlo todo. Si la app tiene inicio de sesión, Apple pide una cuenta de demostración activa; un modo de demostración solo se acepta, con permiso previo, cuando hay motivos legales o de seguridad (directriz 2.1).
  • Compras y suscripciones: para desbloquear funciones dentro de la app hay que usar la compra integrada de la tienda (directriz 3.1.1).
  • Inicio de sesión con Google o con redes sociales: si sirve para crear la cuenta principal, Apple obliga a ofrecer también una alternativa equivalente que limite los datos al nombre y al correo y permita ocultar la dirección, como el inicio de sesión con Apple (directriz 4.8).
  • Cuentas personales de Google Play creadas después del 13 de noviembre de 2023: antes de poder publicar, deben hacer una prueba cerrada con al menos 12 personas inscritas durante 14 días seguidos (requisitos de prueba).

En Pattio, las notas para el revisor de Apple explican qué es la app (un corcho vacío podría parecer una app vacía), que no hace falta cuenta y, aun así, cómo se entra paso a paso (con Apple, con Google o con un correo y un código de seis cifras, sin contraseña), los gestos básicos, cómo probar las suscripciones en el entorno de pruebas y por qué se pide cada permiso. Y la ficha se escribió pensando en lo que busca la gente: en lugar de competir por palabras genéricas como «notas», Pattio se presenta como lo que es, un corcho.

El modelo de negocio también hay que decidirlo aquí, porque las tiendas tienen normas al respecto. Pattio se puede usar gratis, y lo que se paga, con una suscripción del App Store, es más espacio en la nube, más tableros y algunos tipos de tarjeta más; quien recibe un tablero compartido no paga nunca.

¿De qué dependen el precio y el plazo de una app?

No hay precio de catálogo, porque dos apps que se llaman igual pueden ser proyectos muy distintos. Lo que más lo hace variar es:

  1. El número de pantallas y funciones de la primera versión. Es el factor principal y el que más se puede ajustar.
  2. Si hace falta cuenta de usuario y servidor (sincronización, datos compartidos, panel de administración, notificaciones).
  3. Las plataformas: solo iOS, iOS y Android, tablet, ordenador o también web.
  4. Las integraciones: pagos y suscripciones, mapas, calendario, cámara, sistemas de la empresa.
  5. La privacidad y la seguridad que hay que garantizar (cifrado, funcionamiento sin conexión, exportación y borrado de datos).
  6. Los idiomas y el material de tienda para cada uno.
  7. La publicación: la preparación de la ficha y las rondas de revisión.
  8. El mantenimiento: cada año salen versiones nuevas de iOS y de Android, y la app tiene que adaptarse.

La forma más eficaz de controlar el coste es empezar pequeño. Pattio ha crecido por fases: primero el corcho, las tarjetas y la cuenta con sincronización cifrada; después han llegado los widgets de la pantalla de inicio, el cuaderno para dibujar y el documento para escribir. Una primera versión bien delimitada sale antes, cuesta menos y permite decidir el resto con datos reales de uso.

¿Qué tienes que tener claro antes de pedir presupuesto?

  • Qué problema resuelve la app y para quién, en una frase.
  • Las tres o cuatro funciones sin las que no tiene sentido.
  • Si la usarán clientes, el equipo interno o ambos.
  • Si hace falta cuenta de usuario y qué datos personales tratará.
  • Las plataformas y los idiomas imprescindibles de entrada.
  • Si tiene que conectarse con herramientas que ya usáis.
  • Cómo se financiará: gratuita, de pago, con suscripción o como servicio para vuestros clientes.

¿Tienes una idea de app?

En Somia Digital llevamos más de diez años haciendo proyectos digitales, ya son más de cien, y también desarrollamos apps propias, como Pattio. En el servicio de desarrollo de apps verás cómo trabajamos y, si quieres, puedes pedir un presupuesto guiado: te respondemos en 24-48 horas laborables con el presupuesto, que es cerrado, o con las preguntas que hagan falta, y te ayudamos a decidir qué debe entrar en la primera versión. También puedes escribirnos por WhatsApp.

Fuentes: App Review Guidelines de Apple (directrices 2.1, 3.1.1, 4.8 y 5.1.1) y detalles de privacidad del App Store; ayuda de Google Play Console sobre eliminación de cuentas, Seguridad de los datos y requisitos de prueba; Reglamento (UE) 2016/679 y WCAG 2.2. Información revisada en octubre de 2026; las normas de las tiendas cambian a menudo, compruébalas antes de publicar.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que hacer la app para iPhone y Android a la vez?

No necesariamente. Empezar con una sola plataforma, la que más usa tu público, permite validar la idea con menos inversión. Si desde el principio necesitas las dos, una base de código multiplataforma suele salir más a cuenta que dos apps nativas, aunque depende de las funciones del sistema que haga falta usar.

¿Qué piden Apple y Google para publicar una app?

Una cuenta de desarrollador en cada tienda, una ficha con textos y capturas, una política de privacidad enlazada, la declaración de los datos que se recogen y superar una revisión. Si la app permite crear una cuenta, también debe permitir borrarla desde la app, y el revisor de Apple necesita una cuenta de demostración para probarla. En Google Play, las cuentas personales de desarrollador creadas después del 13 de noviembre de 2023 deben hacer antes una prueba cerrada con al menos 12 personas durante 14 días seguidos.

¿Mi app necesita que los usuarios se registren?

Solo si alguna función lo exige, como sincronizar entre dispositivos, compartir o guardar datos en un servidor. Cada cuenta supone tratar datos personales con las obligaciones del RGPD y ofrecer el borrado desde la app. Pattio, por ejemplo, funciona entera sin cuenta y la deja para quien quiere sincronizar.

¿De qué depende el precio de una app?

Sobre todo del número de pantallas y funciones de la primera versión, de si hace falta cuenta de usuario y servidor, de las plataformas e idiomas, de las integraciones (pagos, mapas, sistemas de la empresa), de los requisitos de privacidad y de publicación, y del mantenimiento posterior. Por eso conviene empezar con una primera versión bien delimitada.

¿Una app necesita mantenimiento después de publicarla?

Sí. Apple y Google publican versiones nuevas de sus sistemas cada año y actualizan sus normas a menudo, así que la app se tiene que probar y adaptar periódicamente. También conviene prever margen para corregir errores y añadir mejoras a partir del uso real.

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